EL COMPOSTAJE

El compostaje es el proceso biológico aeróbico, mediante el cual los microorganismos actúan sobre la materia rápidamente biodegradable (restos de cosecha, excrementos de animales y residuos urbanos), permitiendo obtener “compost”, abono excelente para la agricultura. El compost o mantillo es el resultado de un proceso de humificación de la materia orgánica, bajo condiciones controladas y en ausencia de suelo. El compost es un nutriente para el suelo que mejora la estructura y ayuda a reducir la erosión y ayuda a la absorción de agua y nutrientes por parte de las plantas.

 

TIPOS DE COMPOST O MANTILLO.

El compost se clasifica atendiendo al origen de sus materias primas:

  • De maleza. Como vegetación de sotobosque, arbustos, etc., excepto coníferas, zarzas, cardos y ortigas. El material obtenido se utiliza generalmente como cobertura sobre la superficie del suelo (acolchado).
  • De maleza y broza. Similar al de maleza pero añadiéndole broza (restos de vegetación muertos, evitando restos de especies resinosas). Es un compost de cobertura.
  • De material vegetal con estiércol. Procede de restos de vegetales, malezas, plantas aromáticas y estiércol de équidos o de pequeños rumiantes. Este tipo de compost se incorpora al suelo en barbecho, dejándolo madurar sobre el suelo durante varios días antes de incorporarlo mediante una labor.
  • Compost tipo Quick-Return. Está compuesto por restos vegetales, a los que se les ha añadido rocas en polvo, cuernos en polvo, algas calcáreas, activador Quick Return, paja y tierra.
  • Compost activado con levadura de cerveza. Es una mezcla de restos vegetales, levadura fresca de cerveza, tierra, agua tibia y azúcar.  Según la época en la que se aporta a la tierra y el cultivo, pueden encontrase dos tipos de compost: Compost maduro. Es aquel que está muy descompuesto y puede utilizarse para cualquier tipo de cultivo pero para cantidades iguales tiene un valor fertilizante menos elevado que el compost joven. Se emplea como cobertura en los semilleros.  Compost joven. Está poco descompuesto y se emplea en el abonado de plantas que soportan bien este tipo de compost (patata, maíz, tomate, pepino o calabaza).

La elaboración de mantillo o compost está indicada en los casos en que la transformación de restos de cosechas en el mismo lugar es complicada, debido a que:

Existe una cantidad muy elevada de restos de la cosecha anterior, que dificultan la implantación del cultivo siguiente. Se trata muchas veces de residuos muy celulósicos, con una relación C/N alta, lo que se traduce en un bloqueo provisional del nitrógeno del suelo. Se trata de suelos con escasa actividad biológica y en los que el proceso de humificación va a resultar lento.

Propiedades del compost:

  • Mejora las propiedades físicas del suelo.

La materia orgánica favorece la estabilidad de la estructura de los agregados del suelo agrícola, reduce la densidad aparente, aumenta la porosidad y permeabilidad, y aumenta su capacidad de retención de agua en el suelo.

Se obtienen suelos más esponjosos y con mayor retención de agua.

  • Mejora las propiedades químicas.

Aumenta el contenido en macronutrientes y micronutrientes, la capacidad de intercambio catiónico y es fuente y almacén de nutrientes para los cultivos.

  •  Mejora la actividad biológica del suelo.

Actúa como soporte y alimento de los microorganismos ya que viven a expensas del humus y contribuyen a su mineralización.  La población microbiana es un indicador de la fertilidad del suelo.